¿Sabías que en el Programa Agrario de los Guerrilleros de 1964, al lado de la firma de Manuel Marulanda aparecen las firmas de varias mujeres? Sí, mujeres fundadoras en representación de las madres, esposas, hijas, hermanas, que integraban la resistencia en la región de Marquetalia. En la proclama que dio origen a la legendaria guerrilla más grande de la historia contemporánea y su propuesta de lucha política para la organización campesina, aparecen las firmas de algunas de las lideresas del movimiento agrario.

Este legado de igualdad de participación entre hombres y mujeres en nuestra organización, es una práctica que se ha reivindicado históricamente en nuestras filas. La realidad social de aquél entonces no ha cambiado; al contrario, novedosas formas de explotación y despojo han aparecido, y como consecuencia, nacen nuevas formas de resistencia. Entre estas nuevas expresiones, destacamos la participación protagónica de las mujeres colombianas en general y de la mujer guerrillera como sujeto político insurgente, que  dedican sus vidas a la lucha necesaria, justa y digna por un cambio social, enfrentando un sistema que nos impone roles culturales -sin distinción de género- subordinados a los intereses de la producción, el mercado y el capital.
 
En este espacio se proponen ideas y reflexiones acerca de cómo debe ser nuestro feminismo, de forma tal que lectores y militantes podamos acercarnos a estas nuevas expresiones de lucha, formarnos colectivamente, crear políticas propias, y contribuir a la construcción de la unidad. Agradecemos las valiosas contribuciones del Colectivo de Mujeres en Revolución “María Vanegas”.

Las notas que aquí se publiquen son aportes para el debate, estudio y desarrollo, y no constituyen posturas oficiales de nuestra Organización.